Buscar

Etiqueta

literatura universal

Canto a mí mismo*

Un poema de Walt Whitman*

 

I

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.
Vago… e invito a vagar a mi alma.
Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
par ver cómo crece la hierba del estío. Seguir leyendo “Canto a mí mismo*”

Encender una hoguera

Ilustración de Raúl Arias

 

Un cuento de Jack London*

 

 

Acababa de amanecer un día gris y frío, enormemente gris y frío, cuando el hombre abandonó la ruta principal del Yukón y trepó el alto terraplén por donde un sendero apenas visible y escasamente transitado se abría hacia el este entre bosques de gruesos abetos. La ladera era muy pronunciada, y al llegar a la cumbre el hombre se detuvo a cobrar aliento, disculpándose a sí mismo el descanso con el pretexto de mirar su reloj. Eran las nueve en punto. Aunque no había en el cielo una sola nube, no se veía el sol ni se vislumbraba siquiera su destello. Era un día despejado y, sin embargo, cubría la superficie de las cosas una especie de manto intangible, una melancolía sutil que oscurecía el ambiente, y se debía a la ausencia de sol. El hecho no le preocupaba. Estaba hecho a la ausencia de sol. Habían pasado ya muchos días desde que lo había visto por última vez, y sabía que habían de pasar muchos más antes de que su órbita alentadora asomara fugazmente por el horizonte para ocultarse prontamente a su vista en dirección al sur. Seguir leyendo “Encender una hoguera”

Pobres gentes

Imagen destacada: Sin pan y sin trabajo, Ernesto de la Cárcova

 

Un cuento de León Tolstoi*

 

En una choza, Juana, la mujer del pescador, se halla sentada junto a la ventana, remendando una vela vieja. Afuera aúlla el viento y las olas rugen, rompiéndose en la costa… La noche es fría y oscura, y el mar está tempestuoso; pero en la choza de los pescadores el ambiente es templado y acogedor. El suelo de tierra apisonada está cuidadosamente barrido; la estufa sigue encendida todavía; y los cacharros relucen, en el vasar. En la cama, tras de una cortina blanca, duermen cinco niños, arrullados por el bramido del mar agitado. El marido de Juana ha salido por la mañana, en su barca; y no ha vuelto todavía. La mujer oye el rugido de las olas y el aullar del viento, y tiene miedo. Seguir leyendo “Pobres gentes”

El diario de un loco

Imagen destacada: Lámina 1 test de Rorschach*

 

Por Lu Hsun**

 

Dos hermanos, cuyos nombres me callaré, fueron mis amigos íntimos en el liceo, pero después de una larga separación, perdí sus huellas. No hace mucho supe que uno de ellos estaba gravemente enfermo y, como iba de viaje hacia mi aldea natal, decidí hacer un rodeo para ir a verlo. Solo encontré en casa al primogénito, quien me dijo que era su hermano menor el que había estado mal. Seguir leyendo “El diario de un loco”

El lobo. Jack London, una potencia salvaje

Imagen destacada: Fotografía de una instalación del artista plástico Cai Guo Qiang, llamada Head On*

 

Texto por Michel Le Bris* · Fuente: Le Monde Diplomatique (Edición Colombia)

 

¿Repartidor de hielo, pescador de ostras, cazador de focas? Sí. ¿Un ciclón, un torbellino de vida, un gigante “bigger than life”? También. ¿Comunista, socialista, racista, imperialista? Es verdad. Pero antes y por encima de todo, Jack London debe ser leído como lo que es: un escritor inmenso. Seguir leyendo “El lobo. Jack London, una potencia salvaje”

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑