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desorbita

Iniciativa en D e s o r b i t a, sin mayor pretensión que el de difundir contenidos de interés, más no vacíos, ni para desentendidos. Ya suficientes trivialidades y chabacanerías, esto es río revuelto y azaroso, de remansos aislados y noches cósmicas. Principalmente literatura, así como artes plásticas, fotografía, ciencia, música, cine y video son los contenidos y temáticas que alberga esta caja de Pandora. Propios y prestados, lo publicado aquí es libre, creemos y apostamos en la universalidad del conocimiento como bien común. Magneticidad: Adulamos el oficio de vanguardia, incomprendido, clandestino, marginal, insurrecto, contestatario e inconforme; Encausamos vertientes caóticas, entrópicas, discontinuas e impredecibles. Veneramos a l@s poetas malditos, surrealistas, expresionistas, nadaistas y atravesad@s, pero ante todo pacifistas y apasionad@s de la vida. ¿En Desorbita? porque estamos desencajados, el mundo nos es adverso y reacio. Aquí vamos contrapelo, repletos de agasajos poéticos, acción cultural, y sobre todo, con borrasca voraz: fuerza destructiva y creadora. Desorbitado.

El Esperanza Fútbol Club

Mural de del artista Kobra

 

Un cuento de Origenes Lessa*

 

Era el orgullo de Buritizal. Resumía su vida y sus aspiraciones. Afirmaba su lugar entre las villas y pueblos de la zona. Desde el mocoso de primeras letras hasta los más viejos y respetables personajes, todos en suma, sentían el pecho rebosante de orgullo al pensar en el Esperanza Fútbol Club. Seguir leyendo “El Esperanza Fútbol Club”

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Crónica de un recorrido entre realidades y ficciones

El Samaná: último río libre y limpio de Antioquia.

 

Texto y fotografía por Luis A. Gutierrez V.

 

En las estribaciones de la Cordillera Central, en el páramo del municipio de Sonsón, al sur oriente antioqueño, nace uno de los ríos más biodiversos y maravillosos de nuestro país. Entre montañas agrestes, ocultas por décadas de conflicto armado, se abre paso este gigante, cuyo cause aumenta a medida que desciende de las altas montañas. Serpenteante, en su paso por el municipio de San Luis, en un recodo de la vía Medellín-Bogotá, deja ver su enorme dorso, que en días de verano tiene un color verde esmeralda. Aguas abajo, como un enorme reptil, se desliza hasta perderse nuevamente en la espesura del monte. Hoy, su fluir hasta el río Magdalena, está amenazado por un proyecto Hidroeléctrico. Motivados por conocer el impacto ambiental y social que podrían ocasionar estos proyectos, realizamos diversos viajes los cuales componen esta crónica; en ella se narra el sentir de los ribereños y se registra parte de la riqueza amenazada de nuestro último río libre y limpio de Antioquia: El río Samaná.
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Nuestros doscientos años*

Por William Ospina** 

 

En los días pasados tuve la oportunidad de visitar la Mojana. Tantos años viviendo en mi país y no tenía idea de lo que significa esa región de la que han brotado algunas de las músicas y algunas de las historias más famosas de nuestra tierra. Ahora tienen para mí otro sentido el país de las aguas, la rosa momposina, la gran depresión, la región de las ciénagas, y me he dicho que tal vez leyendo en una significativa fracción del territorio sea más fácil intentar un balance de estos dos siglos de nuestra Independencia.

 

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Las vacas de quiviquinta

Obra destacada: Amamanto, Victoria Pareja

 

Un cuento de Francisco Rojas González*

 

Los perros de Quiviquinta tenían hambre; con el lomo corvo y la nariz
hincada en los baches de las callejas, el ojo alerta y el diente agresivo, iban los
perros de Quiviquinta; iban en manadas, gruñendo a la luna, ladrando al sol,
porque los perros de Quiviquinta tenían hambre…

 
Y también tenían hambre los hombres, las mujeres y los niños de
Quiviquinta, porque en las trojes se había agotado el grano, en los zarzos se
había consumido el queso y de los garabatos ya no colgaba ni un pingajo de
cecina…

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La Tona

Imagen destacada: Madre Otomí, Adolfo Quintero

 

Un cuento de Francisco Rojas González*

 

Crisanta descendía por la vereda que culebreaba entre los peñascos de la loma clavada entre la alde­huela y el río, de aquel río bronco al que tributaban los torrentes que, abriéndose paso entre jarales y yerbajos, se precipitaban arrastrando tras si costras de roble hurtadas al monte. Tendido en la hondo­nada, Tapijulapa, el pueblo de indios pastores. Las torrecillas de la capilla, patinadas de fervores y lamo­sas de años, perforaban la nube aprisionada entre los brazos de la cruz de hierro. Seguir leyendo “La Tona”

Pierrot

Un cuento de Guy de Maupassant

 

La señora Lefèvre era una dama de pueblo. Era una viuda de esas medio campesinas, de cintas y sombreros aparatosos, que hablan con dureza y adoptan en público aires grandiosos; de esas que ocultan, bajo aspectos cómicos y expresivos, un alma de pretenciosa estúpida y esconden, bajo guantes de seda, sus inmensas manos rojas.

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Fragmento de Cartas a Estanislao

Por Fernando González Ochoa

 

En Sabaneta, Estanislao, por entre las cañadas de la Doctora, bajo los carboneros somníferos, la carne mía, cuarentona, resurge. La carne me sonríe y se me confunde con el espíritu. No hay antinomia; existe, cuando estamos enfermos, viejos, pues entonces creamos un mundo nuevo, para engañarnos. La carne, Estanislao, es el espíritu; son los instintos los que luchan, bregan, vencen, mueren y renacen, y son ellos los que, pervertidos y flacos, crean las ideas generales, el mundo mejor que éste de la tierra en donde tiemblan las espigas del Yaraguá. Seguir leyendo “Fragmento de Cartas a Estanislao”

Ciencia y tecnología para el futuro. Elementos para una propuesta.

Imagen destacada: El hombre. Santiago Ibañez

 

Por Carlos Eduardo Maldonado* · Fuente: Le Monde Diplomatique

 

No es posible que un país avance con vocación de cambio y aporte global, sin unas políticas claras y ambiciosas en ciencia y tecnología. ¿Cómo está en ello Colombia y qué debería hacer ahora y hacia el futuro inmediato? Seguir leyendo “Ciencia y tecnología para el futuro. Elementos para una propuesta.”

El niño horticultor*

Pablo González Casanova (compilador) – Cuentos Indígenas – Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas*

 


 

Se cuenta que ésta era una señora que tuvo un hijo. Cuando nació lloraba mucho, ni siquiera quería mamar, sólo estaba llorando. Su mamá empezó a registrarlo buscando qué podía dolerle y no encontró nada.

Entonces ordenó su mamá que se le preparase un atole blanco. En seguida se lo hicieron como había ordenado. Mientras preparaban lo que había de tomar el niño para contentarlo, pues lloraba mucho, la señora madre estaba inquieta. Tan pronto como se coció el atole blanco, en seguida corrió la criada a llevárselo para que lo tomase el niño. Empezaron con mimos para que lo tomase y no quiso; pensaron que quería que se lo endulzaran. “Que se le endulce” [ordenaron], y se lo endulzaron. Mas tampoco quiso tomarlo. Seguir leyendo “El niño horticultor*”

Murales del Museo del Palacio de Bellas Artes. Ciudad de México

Imagen destacada: Fragmento del mural de Jorge González Camarena, Libertad

 

Por Museo del Palacio de Bellas Artes

 

Diego Rivera

Diego Rivera, El hombre controlador del universo
El hombre controlador del universo, 1934. Dirgo Rivera. Fresco sobre bastidor metálico transportable 480 x 1145 cm. 

En 1933 Diego Rivera comenzó a pintar un mural para el Centro Rockefeller de Nueva York. La obra, inconclusa, fue destruida puesto que Rivera introdujo un retrato del líder comunista Vladimir Lenin, un hecho que despertó el rechazo de la familia Rockefeller. Diego Rivera retomó muchos de los motivos que estaban presentes en este mural cuando recibió el encargo de decorar uno de los muros del segundo piso del Palacio de Bellas Artes. En él trabajó entre enero y noviembre de 1934. Seguir leyendo “Murales del Museo del Palacio de Bellas Artes. Ciudad de México”

Walter Benjamin. La narración como artesanía de la comunicación

Por J. Ignacio Chavez – Fuente: Paterasalsur – Desde Abajo

 

Walter Benjamin Schönflies, nació en Berlín el 15 de julio de 1892 y murió en Portbou en septiembre de 1940 (probablemente el 26 o 27 de ese mes). ¿Suicidio, sobredosis involuntaria de morfina, asesinato? Su muerte sigue siendo un misterio, como lo es el contenido de la famosa maleta con la que cruzaba los Pirineos. ¿Tendría el manuscrito de Tesis sobre la historia…? Tal vez nunca lo sepamos, pero podemos arriesgar que esa valija llevaba parte de los sueños del pensamiento utópico y adelantado a su tiempo de un autor necesario y actual, de un narrador excepcional.

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Comer higos frescos

Por Walter Benjamin*

 

Quien siempre comió con moderación nunca experimentó lo que es una comida, nunca sufrió una comida. Así a lo sumo se conoce el placer de comer pero no la voracidad, el desvío desde la llana avenida del apetito hacia la selva de la gula. Porque en la gula se juntan ambas cosas: la desmesura del deseo y la uniformidad de aquello con que se lo sacia. Comer desaforadamente es ante todo: comer cualquier cosa, sin distinción. No caben dudas de que se penetra con mayor profundidad en lo deglutido que mediante el placer. Eso sucede cuando se muerde la mortadela como si fuera un sándwich, cuando uno se hunde en el melón como en una almohada, lame caviar del papel crujiente y simplemente olvida todas las demás cosas comestibles en presencia de una horma de queso holandés. Seguir leyendo “Comer higos frescos”

Jaime Jaramillo Escobar: la poesía no es para todos

Por Oscar Dominguéz G. · Fuente: El Mundo

 

A sus primeros 85 años, el poeta Jaime Jaramillo Escobar, (Pueblorrico, Antioquia, mayo 25 de 1932) es un bicho raro: no habla mal de nadie pero todos hablan bien de él. Es diminuto como un haikú. Tiene listo su epitafio y, en lugar de sonreír a manos llenas, prefiere hacer versos desnudo. Seguir leyendo “Jaime Jaramillo Escobar: la poesía no es para todos”

La ciencia en Colombia y la transformación de la realidad

Imagen destacada: El Lissitzky, Tatlin at work

 

Por Carlos Eduardo Maldonado* · Fuente: Desde Abajo

 

La ciencia al mismo tiempo que plasma una sociedad, la transforma. La dificultad es que en Colombia existe una enorme asimetría entre plasmar la realidad y transformar la sociedad y al país.

En una sociedad altamente fraccionada, históricamente dividida, fuertemente desigual e inequitativa, la ciencia está y ha estado, correspondientemente dividida, fraccionada y sin capacidad para unificar los conjuntos de problemas o de posibilidades a la realidad nacional. Así las cosas, si bien la educación ha contribuido de alguna manera a mejorar las condiciones de vida de sus pobladores, la investigación científica permanece bastante más distante con respecto a las acciones de cambio del país.

Seguir leyendo “La ciencia en Colombia y la transformación de la realidad”

A mí me está pasando algo raro dentro de mí

Imagen destacada: Ilustración de Cristhian Ramírez de la portada del libro La Vida me vive amargando la vida.

 

Un cuento de David Betancourt*

 

Yo no entiendo cómo pude convertirme en un querendón y mantenerme en esa vida tanto tiempo. Es que uno no se va resistiendo y arranca a querer a un prójimo desconocido que se le atraviesa en el camino y le dice que lo quiere y así porque sí, sin antes darte un abrazo o las gracias tan siquiera, te agarra a tiestazos o te mienta la madre o te grita voltiao y puras cosas feas como si en vez de afecto le estuvieras ofreciendo bala. Esa debilidad de ser querendón es cosa seria y nace así, espontánea, porque se le dio la gana. A mí me poseyó el día de mi cumpleaños, en el que por casualidades de la vida conocí a Roberto. Seguir leyendo “A mí me está pasando algo raro dentro de mí”

La mosca

Obra destacada: Mi retrato, David Manzur

 

 

Un cuento de Katherine Mansfield*

 

-Pues sí que está usted cómodo aquí -dijo el viejo señor Woodifield con su voz de flauta. Miraba desde el fondo del gran butacón de cuero verde, junto a la mesa de su amigo el jefe, como lo haría un bebé desde su cochecito. Su conversación había terminado; ya era hora de marchar. Pero no quería irse. Desde que se había retirado, desde su… apoplejía, la mujer y las chicas lo tenían encerrado en casa todos los días de la semana excepto los martes. El martes lo vestían y lo cepillaban, y lo dejaban volver a la ciudad a pasar el día. Aunque, la verdad, la mujer y las hijas no podían imaginarse qué hacía allí. Suponían que incordiar a los amigos… Bueno, es posible. Sin embargo, nos aferramos a nuestros últimos placeres como se aferra el árbol a sus últimas hojas. De manera que ahí estaba el viejo Woodifield, fumándose un puro y observando casi con avidez al jefe, que se arrellanaba en su sillón, corpulento, rosado, cinco años mayor que él y todavía en plena forma, todavía llevando el timón. Daba gusto verlo. Seguir leyendo “La mosca”

No se puede disciplinar la investigación

Por Carlos Eduardo Maldonado · Fuente: Palmiguía

 

Una tendencia peligrosa tiende a hacer carrera en muchas universidades hoy en día, con paso cada vez más apretado y voz cada vez más elevada. Se trata de los intentos por disciplinar la investigación. Esto es, que los economistas deben publicar en revistas de economía, los administradores en revistas de administración, los politólogos en revistas de su disciplina y los médicos, por ejemplo, en las revistas de su área. Seguir leyendo “No se puede disciplinar la investigación”

Sobre miedos y deshumanizaciones

Imagen destacada del artista Walter O. Tello

 

 

Por Carlos Fajardo Fajardo* – Fuente: Le Monde Diplomatique

 

El destierro del concepto de dignidad en el capitalismo depredador actual, junto a la desaparición casi abrupta de una concepción humanista, han legitimado la corrupción política y la atroz anti-ética empresarial mercantil; un cinismo galopante y creciente, la perversa ideología de la mentira como dispositivo de manipulación social y la desinformación masiva en los medios de comunicación. Como resultado tenemos la liquidación del sentido humanístico y la imposición de valores ecónomos, datos bursátiles y estadísticos. En medio de todas estas estrategias, el neoliberalismo globalitario genera nuevos miedos que coaptan las libertades individuales, paralizan las autonomías personales, en tanto que, como una trampa más, impiden arriesgarse a ser libres de terrores infundados. Miedo a perder el empleo, a la pobreza, al terrorismo, a las invasiones de inmigrantes,  al multiculturalismo global que genera pérdidas de identidad… En fin, son miedos que desaparecen el sentido de solidaridad, de respeto, alteridad, dignidad y de congregación con el semejante. A cambio, los miedos imponen individualismos, egoísmos, competitividad, mentalidades de salvación personal y una agorafobia creciente y antisocial. Seguir leyendo “Sobre miedos y deshumanizaciones”

El coyote hambriento aúlla en el jardín

Imagen destacada: Mural en el Centro Cultural Plurifuncional

 

“He venido a estar triste, me aflijo.

Ya no estás aquí, ya no,

En la región donde de algún modo se existe,

Nos dejaste sin provisión en la tierra,

Por esto, a mí mismo me desgarro”.

Nezahualcóyotl

 

 

Por Daniel Ángel · Fuente: Desde Abajo*

 

El coyote hambriento aúlla en el jardín. Mira hacia la luna llena y cree que allí un dios misericordioso lo contempla, mira hacia la montaña y cree ver la silueta de un lobo que huye de la frontera de la noche. Recuerda a su padre y el hambre crece como un pozo insondable dentro de su pecho, lo recuerda valiente, erguido, blandiendo su lanza en contra del enemigo, él solo, su padre solo luchando contra una veintena de guerreros tepanecas de Azcapotzalco que había enviado el malvado rey Tezozómoc para destronarlo. Hasta que cayó, con la mirada repleta de fulgor, aferrándose a su lanza como si fuera la vara que lo unía a la vida, entretanto él, su hijo, el príncipe debía contemplar la escena más terrible para cualquier hombre: ver morir a su padre. Por eso, se convirtió en el coyote hambriento, el coyote que no conoció jamás un límite, que jamás sació su hambre, al que jamás se le agotaron ni la tristeza ni las lágrimas al sentirse derrotado y perseguido, el gran poeta maya Nezahualcóyotl, que aullando a la luna cantó, “¿Con qué he de irme?/ ¿Nada dejaré en pos de mí sobre la tierra?/ ¿Cómo ha de actuar mi corazón?/ ¿Acaso en vano venimos a vivir,/ a brotar sobre la tierra?/ Dejemos al menos flores/ Dejemos al menos cantos”. Seguir leyendo “El coyote hambriento aúlla en el jardín”

Ni era vaca ni era caballo*

Imagen destacada: Portada del libro Ni era vaca ni era caballo, Ediciones Ekaré

 

Por Miguel Ángel Jusayú*

 

En aquel día yo era pequeño. Era yo el único que estaba, no había en la casa otro muchacho conmigo. Mis familiares me querían mucho: mis abuelos y mis abuelas. Ellos no me tocaban ni me hacían nada, me acariciaban:“nene, nene” –me decían ellos. ¡Quién sabe qué edad tenía yo en aquellos días! Pues no había nadie que llevase la cuenta de la edad. Seguir leyendo “Ni era vaca ni era caballo*”

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