Imagen destacada: Dibujo de Luis Eduardo Sarmiento Chávez

Por Salvajismo literal · Tomado del Suplemento des-orbita Nº 3 (Periódico desde abajo)

El salvajismo literal no es una corriente de ninguna clase, pues no tenemos cause como la tienen las corrientes, aunque si causa, la de dejar de una vez por todas a quienes tienen ese tufito hediente de conformismo y se creen artistas porque en su labor terapia fabrican productos, “obras”, que no son más que la decoración de los interiores de un cuadro decadente.

Aclaramos que nuestra obra no es nadaista, ni patafisica, ni teatro del absurdo y para desgracia de García Márquez no es realismo mágico, pues afortunada o desafortunadamente no hemos nacido en el pasado, sino en estos tiempos idiotas y uribestias que es lo mismo. Repito, no somos nadaistas, así estemos tan hartos de leer nadaísmo que no querramos hacer otra cosa que releerlo, no hay posibilidad de encasillarnos de esa manera, pero si igual quieren decirnos que somos una imitación barata de la nada, les decimos gracias y sobre todo claro, somos barata imitación de la nada, como ustedes son real retrato de todo, toda la basura y las cascaritas de lameculismo, toda la falta de libre pensamiento de los santos pecados de Ricardo Arjona. El arte de nuestro tiempo apesta, hasta el punto de no poder ser arte, pues el vaho pestilente que despide de conformismo y anodismo no hace más que hacer retraticos baratos de una belleza del mundo que solo existe para los pequeños burgueses que las describen. Los escritores no saben que es el hambre y apenas saben de ella que se escribe con hache, pero no saben que también se escribe con sacrificio, sangre y un constante emparolamiento de los pocos motivos para seguir la vida.

Los artistas de nuestros tiempos son mendigos, y contra eso nos revelamos, contra su falta de criticidad y sus dientes que hace rato no se pelan para provocar rabia en nadie, sino mas bien, para portar la sonrisa idiota de los premios otorgados por las grandes marcas dueñas de esta cultura de mierda.

La casa silva no sabe lo que es un silbido, porque ya no es capaz de meterse los dedos en la boca para fastidiar a los que duermen, por el contrario no hacen más que publicar palabras de buenas noches que solo perpetúan el eterno letargo en el que se ha sumido este país, que ya es mierda.

Los salvajistas literales sabemos que de la mierda es que nacen los hongos alucinógenos y alucinantes, las puertas a nuevos mundos posibles, la oportunidad de salir de esta rotación rutinaria de veintipico horas diarias, la llave para poner a la tierra a girar lo suficientemente rápido para que todo aquel que ande elevado describiendo los bellos paisajes de la finca de papi que heredé con sonrisa de niño pene, salgan de una vez por todas disparados al infinito a rodar con sus amados asteroides y Mc’cometas, queremos que se genere el giro, así quedarán en la tierra quienes hayan tenido que fabricarse güevas y ovarios de plomo, que no les permitieron y no les permitirán el elevamiento a la mierda voladora que nos prometen, se quedarán en la tierra siendo ella, sin saber en qué momento las uñas se llenaron de polvo o se llenaron de carne sin saber si se están enterrando o el suelo los abraza.

No sabemos describir la belleza que nos venden por que no la conocemos y los poquitos que la conocemos hemos declarado que nos cae mal, somos plebe roñosa cargada de lepras en la sangre, no conocemos su belleza por que no son bellas las masacres ni la trasnochadera, ni el apretujamiento constante de los buses, nos cae mal porque no son bellas las caras de los idiotas que ahora dicen hacer el arte, porque el presidente se deformó las facciones espichándose los barros y espinillas de su adolescencia, porque él nunca tuvo adolescencias, como nosotros si las tenemos (de plata, razón, decencia y cordura), porque somos unos hijueputas ardidos que ya no nos aguantamos más el hecho de tener que comprar sus fantasías cortas de imaginación, de que sus mundos mágicos construidos no se diferencien mucho de los chicles debajo de los puestos o de los mocos que nos comemos a diario.

Fundamos el salvajismo literal porque se necesita la invención de quienes si saben inventar, de quienes a diario inventan como poder seguir con la larga vida. Una invención de realidades subalternas, corrompidas que se orinen en sus sagradísimos valores, donde el hampa reine con lógicas distintas a las que se nos dan en estos pesarosos pasos.
El salvajismo literal es una ciencia que se lleva planeando y ejecutando desde que ha habido que inventarse la vida y qué hacer con la muerte, ahora se vuelve arte para hacerles ver que ustedes, señores “artistas”, son el ombligo del mundo como en efecto lo creen, como ustedes saben e ombligo no sirve para un culo, por eso seremos ese dedo que no solo les sacará las motas almacenadas, sino que los hurgará hasta dar con su inspiración, de tripitas llenas de basura importada o producida por salvajistas literales de origen nacional que están siendo explotados.

Decidimos la literalidad porque recibimos y aceptamos las órdenes de nuestro ideólogo, comandante, mesías, hermano y titiritero Leo Masliah, búsquelo en Wikipedia, o lea lo que sigue, el golpe estético contra todas sus sucios postulados metafóricos. El gran Leo dice:

Un funcionario de nariz flecuda y orejas de elefante lo atendió. Pero atención: al lector desprevenido o malacostumbrado por varias generaciones de timadores de la pluma le advertimos que cuando aquí se dice “orejas de elefante” debe entenderse exactamente eso, y no “orejas grandes” u “orejas como de elefante”. No señor. Orejas de elefante y punto. Aquí no participamos de ese juego estúpido que consiste en llamar “pájaros de acero”, por ejemplo, a una película que cuando uno la ve descubre que solo hay aviones. Ningún pájaro y menos de acero. ¡Burda estafa! Y lo peor es que el público lo consiente. Y a consentir que a uno se lo cojan con estafas como esa se le llama “adultez”. (Masliah, 1991, p.45 del capítulo 8 que tiene una hojita doblada para acordarme de esta cita y que ya se me está despegando la podrida pasta y ese libro me toca devolverlo porque me lo prestó Villadita que ojalá no se nos vuelva a enfermar)

Qué pena con usted, cita tan larga, pero la necesitábamos para que entienda que aborrecemos, si usted es un adulto, su adultez. Si anda demasiado civilizado para pensar que esto es literatura, una cosa allá y yo acá con la historia que compré en mis manos mejor no siga, deje el texto y bórrese o edítese lo que sea necesario para hablar con nosotros. La cita es larga porque hacemos lo que nos da la gana. Porque no pensamos el arte ni lo sentimos como lo proponen los fantoches que han hecho exposiciones en los museos con alambre enrollado en un stand, aplaudidos por idiotas que nunca han enrollado un alambre por nunca haberse untado las manos del arte de construir una casa.

 

 


 

 

Salvajismo Literal:

¿Me amas? Sí a meses

Sanguaza amorosa

Mezcolanza bestial o cadáver ex quesillo

Cemento o agua tiesa

Poe. Cía. Ltda.

El Colmo

El Sayayin

Conclusiones

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