Imagen destacada: Portada del disco “El Carretero”, Guillermo Portabales

 

Por Allan Enrique Bolívar Lobato · Fuente Desde Abajo

 

Escuchar diez canciones para interpretar la sociedad y leer la vida, es el propósito de este artículo que presenta diez piezas del amplio repertorio musical cubano del siglo XX. Canciones relegadas al recuerdo de pocos y al olvido de muchos y que siguen teniendo historias para contar. Son los vestigios de un pueblo y de una cultura, que ha evolucionado dejando sus huellas impresas en artefactos magnéticos que aún pueden sonar. El recuerdo de la música también porta parte de la memoria de la sociedad.

 


 

Los sonidos y el tiempo son dos de los determinantes estructurales de la música. Al último lo lleva en su propio espíritu, puesto que es la dimensión fundamental para su creación y desenvolvimiento. Pero no solo en su sentido técnico ejerce determinaciones sobre lo musical, pues otro tipo de tiempo también tiene una profunda incidencia en la música: la versión histórica superpuesta a la sociedad y al espacio, capaz de configurar un universo donde viven y mueren los humanos y sus acciones, donde se suceden las generaciones y se crea la Historia.

Nada tan hija de su tiempo como la música, y nada tan proclive al olvido como ella. Se mueve y evoluciona junto a la sociedad. Al paso de los años desperdiga artefactos magnéticos que no solo constituyen la memoria tangible de sus ritmos, sino que también son los vestigios de épocas relegadas por la marcha inexorable de la historia y la cultura. La música se vive, pero también se olvida para poder ser recordada, para que los humanos puedan evocar. Pero hay mucho de fatalidad en este designio que impone sobre ella la sociedad: el hecho de que hoy sea escuchada, bailada, sentida, y mañana sea apenas otro artilugio que permite a los humanos traer de vuelta las realidades que se añoran y nunca volverán.

Como “música tradicional” han sido etiquetadas, en decenas de países, muchos ritmos y voces del ayer. Miles de canciones hoy son obras destacadas en museos, a los que se recurre cuando es necesario recordar quiénes somos, de dónde venimos, o cuáles son los rasgos que otorgan a los pueblos su singularidad. Pero ya no son vividas, tampoco recordadas, incluso son terriblemente desconocidas en el presente. Uno de los casos es el propio de la “música tradicional” cubana, a la que tantos han ido a buscar a La Habana y Santiago de Cuba, para solo encontrarla en las tiendas musicales oficiales o en museos de exhibición.

Pasan los tiempos y cambia la sociedad, por esa razón sería pretencioso clamar porque los géneros y los estilos musicales, que se impusieron en determinados períodos, perduren inmaculados, al margen de toda evolución. El cambio, como suele suceder, debe ser aceptado y digerido, pero es muy prudente no olvidar que la música lleva consigo una puesta en escena sonora, en una fascinante codificación rítmica dibuja una pintura hecha con oscilaciones, sobre el lienzo del tiempo de amplios aspectos de los individuos, sociedades y momentos históricos en las que fueron desarrolladas.

Es la música cubana del siglo XX, otra entre las que reclaman por ser escuchadas pues llevan consigo una singularidad musical, una majestuosidad sonora en la que están plasmadas las historias de un pueblo y de una cultura que ha inspirado a muchos, y deslumbrado a otros que rendimos honor recordando lo que no vivimos, guardando en nuestros espíritus los ritmos y las letras de canciones que nos han enseñado la historia de este querido pueblo de nuestro entrañable Caribe ultramarino, multinacional.

 

 

Escuchar canciones para interpretar la sociedad y recordar la vida

1. El origen del Son

La primera canción que se propone fue desarrollada por el prominente Sexteto Habanero [1], agrupación insigne del Son cubano fundada en el año de 1920 en la región oriental de la Isla caribeña. “En Guantánamo” lleva consigo una clara alusión al surgimiento y desarrollo del Son en la región oriental de la isla –para luego desplazarse a La Habana y seguir alegrando días y noches, hasta ganar reconocimiento internacional–, tesis sostenida por musicólogos del talante de Alejo Carpentier, Cristóbal Díaz Ayala y Radames Giró. Esta idea diverge de las tesis que sitúan la formación del Son en La Habana, y de aquellas que lo atribuyen a un proceso de intercambios complejos, en una matriz de espacio y de tiempo expandido, más amplia. Aunque la discusión aún no ha cesado, y una forma de generar polémica allí siga siendo preguntar respecto a los orígenes del Son, esta canción es una muestra de la manera en que el género musical se cuenta así mismo.

Guantanamo -Sexteto Habanero

 

De 1920 nena vengo tocando la lira

luchando con los soneros nena

y ninguno me ha hecho na’

en Guantanamo na’ ma´

donde yo me sacudí,

uno llamado José Luis

ese si le daba bueno

yo me sostuve sereno nena

el rato que estuve allí

 

 

2. El estado del campo

La segunda canción fue creada por el compositor Arsenio Rodriguez y grabada en el álbum “Arsenio Rodríguez [2] y su conjunto: 1945-1957” bajo el sello Egrem. “Pobre mi Cuba” es una composición que guarda un testimonio musical de las condiciones del campo y el campesino cubano a mediados del siglo XX: Compleja situación impuesta por las condiciones estructurales de un campesino empobrecido por “[…] la existencia de grandes latifundios dedicados especialmente a la explotación de un solo producto, el azúcar; la prevalencia del régimen capitalista en convivencia con rasgos semifeudales de explotación, y, por último, la dominación imperialista. Todos ellos marcaron la heterogeneidad del campesinado cubano y la ascendente tendencia hacia la década de 1950 del proceso de “descampesinización” o proletarización del mismo”[3]. El sonido melodioso del tres y la potencia de las trompetas que parecen gemir junto al campesino en esta canción, configuran una pieza musical dotada de sonoridad y un profundo significado social del contexto en que se crea.

Pobre mi Cuba – Arsenio Rodríguez

 

¡Ayy! se oye decir al Guajiro

que mala están las cosechas

de los campos de mi Cuba

no vale sembrar con maña

No vale nada el cacaco,

está arruinado el tabaco

no vale nada la caña

 

Al ver los lindos palmares

hermosos cañaverales

se oye decir al guajiro

¡pobre mi Cuba!

 

 

3. Las transformaciones y los cambios

No solo las dificultades, también las transformaciones y las esperanzas de cambio fueron codificadas en el repertorio musical cubano. La tercera canción es una interpretación del emblemático Septeto Nacional Ignacio Piñeiro [4], grabada en su histórico álbum “Soneros mayores” (1981) y entonada por la melodiosa voz de Carlos Embale: “Quien me lo iba a decir camará”. En esta pieza musical, ejecutada con maestría por la agrupación precursora del Son, se crea entre el repique de la clave y el bongó, el sonido de las cuerdas y un altivo sonido de trompetas, una imagen de las condiciones de la Cuba post revolucionaria que trajo consigo un importante viraje en las relaciones políticas internacionales, en la educación y en el sistema de producción agrícola e industrial para este país. Embale traduce con su canto la alegría de un pueblo que no termina de sorprenderse por la libertad y soberanía alcanzadas al abrigo del pensamiento de dos de sus próceres, y por el hecho de que existe una juventud dispuesta a sostenerlas con su capacidades intelectuales, de trabajo y con la fuerza de sus armas.

Septeto Nacional Ignacio Piñeiro – Quien me lo iba a decir camará.

 

 

Quien me lo iba a decir camará, quien me lo iba a decir

Quien me lo iba a decir camará, quien me lo iba a decir

Cuba libre y soberana, como lo soñó martí

los constructores de Cuba se complacen en construir

son páginas de la historia, y de Maceo y Martí

el lema del estudiante: trabajo, estudio y fusil

sembremos para el consumo malanga, papa y ají

[…]

 

4. Otra visión de la realidad cubana

Pero las transformaciones no fueron concebidas ni vividas por todos de la misma manera. La cuarta canción pone de manifiesto claras diferencias de opiniones frente a la Cuba post revolucionaria que comienza a avanzar por el lindero socialista. “Lamento cubano” es una canción interpretada por Guillermo Portabales [5], escrita por Eliseo Grenet –uno de los grandes compositores del siglo XX en Cuba. A inicios de los años 50 Portabales se radica en Puerto Rico, y prosigue su carrera musical. Desde Borinquen observa el triunfo de la Revolución cubana, de la que toma distancia y asume una postura crítica en las letras de algunas de sus composiciones e interpretaciones. Esta canción,, que integra una magistral ejecución de la guitarra, fue grabada en su álbum “Aquellas melodías de en la voz de Portabales”, publicado bajo el sello discográfico Gema en 1967 (Miami). La composición es un lamento poético de un cubano que canta con dolor por la suerte de su patria, por una Cuba que ahora es presa de incontables quebrantos.

Lamento Cubano – Guillermo Portabales

 

 

ohhh cuba hermosa, primorosa

¿Por qué sufres hoy tanto quebranto?

Ohhh patria mía

quien diría que tu cielo azul nublara el llanto

 

ohhh en el susurro del palmar

se oye el eco resonar

de una voz de dolor que al amor llama

 

ohhh al contemplar tu ardiente sol

tus campos llenos de verdor

pienso en el tiempo aquel

que se fue Cuba

 

5. Lo religioso y ritual

Lo religioso y lo ritual son unas de las vetas más grandes desde donde los músicos cubanos han desarrollado sus composiciones. Bastante reconocidas por el público siguen siendo las canciones de Celina y Reutilio dedicadas a santos y Orishas cubanos (Santa Barba, San Lazaro, Caridad del Cobre, Babalú, Changó). La quinta canción fue compuesta por Ignacio Piñeiro [6] y es cantada por la prominente cantante María Teresa Vera [7]: “En la alta sociedad”. Esta canción, perteneciente al sub género de la clave ñañiga introducida por Piñeiro, resultó siendo un desafío a la sociedad secreta-fraternal Abakúa [8], sociedad integrada exclusivamente por varones en una de cuyas potencias (Eforí Enkomó) vieron como un atrevimiento el de Vera al entonar esta pieza que usaba fragmentos de cantos empleados por sus Okobios[9] en las ceremonias rituales. La pieza musical evidencia que las relaciones entre los músicos, sociedades secretas y otras agrupaciones rituales, no siempre fueron armónicas: refleja tensiones en torno a lo religioso y a la implementación de lo sagrado en el canto. En esta oportunidad es el timbre armonioso de la voz de María Teresa Vera la que canta esta canción afro cubana, dotada de una cadencia y un extraordinario lirismo.

María Teresa Vera – “En la alta sociedad”

 

 

En la alta sociedad quisieron jugar Diablito

y ni tan solo un poquito lo pudieron imitar.

Cuando fueron a tocar usaron cien instrumentos,

sus confusos movimientos no los dejó terminar.

 

Para cantar abakuá no sirve la maraquita,

el Íremo necesita enkomó y bonkó

y el eco beco efimeremo Obon Íyamba.

 

Entonces con gran primor oirán a Yoanza cantar:

Ekue ullo ke acanapon ibio ibio ibio kondo,

y yo con mi voz respondo al compás del Eribó:

Enegue mosongo moto Efimeremo Ekueñon

Monina entumba batanga embere abakuá efó.

 

Sanga aprofa nandiva okobio Abakuá Efó.

 

6. El imaginario y los mitos populares

El imaginario y el simbolismo popular incursionan en la música cubana del siglo XX. La pluma de Eliseo Grenet pudo plasmar el mito de Papá Montero, personaje que encarna la alegría, el baile, la música y la diversión del pueblo cubano. Papa Montero [10] era un geronte negro reconocido por su alegría, por su capacidad para bailar, y por su infinita disposición para la rumba: “Cuentan que Papá Montero era un negro de avanzada edad, blanco en canas, que alcanzó la celebridad por ser un rumbero empedernido en Isabela de Sagüa, poblado costero ubicado al norte de la actual provincia de Villa Clara. No había toque de tambor en el que Papá… no estuviera haciendo de las suyas. Incluso se llegó a asegurar que la rumba no se ponía buena si el mítico señor no estaba presente, acompañado de las mulatas que siempre le seguían y deleitando a todos con sus habilidades de bailarín” [11]. Muchos son los interpretes que han recogido en sus canciones el mito de Papá Montero, pero proponemos una singular interpretada bajo la dirección del compositor y director de orquesta Cheo Belen Puig [12], recogida en su album “Danzones del ayer”, bajo el sello discográfico Kubaney en el año de 1956, “Papa Montero”.

Papá Montero – Cheo Belen Puig

 

 

Señores,

los familiares del cadáver me han confiado

para que despida el duelo

del que en vida fue

Papá Montero.

 

A llorar a Papá Montero, zumba,

¡canalla rumbero!

 

7. Las tradiciones campesinas

La vida en el campo y el trabajo colectivo también fueron codificados en el repertorio musical de Cuba. El origen montuno de músicas cubanas como el Son, la Guajira y el Changüi no está en discusión, pues fue en el campo o en municipios circunvecinos donde algunos de estos géneros cuajaron y tuvieron su difusión primaria. En muchas canciones, como en la séptima, puede observarse este rasgo identitario. Es un hermoso Son interpretado por el famoso dúo Los Compadres, integrado por Lorenzo Hierrezuelo [13] (Compay Primo) y Francisco Repilado [14] (Compay Segundo). “Venga Guano, caballero” es un hermoso canto bucólico acompañado de la melodía de dos talentosos músicos que narran con sus voces una jornada de trabajo colectivo en el campo cubano. Una fotografía musical de campesinos que empalman el techo de un bohío en Cuba, mientras degustan un trago de ron y las mujeres en los fogones cocinan con criollo sazón los alimentos que darán energía a los trabajadores, para que acaben temprano.

Venga guano, caballero – Compay Segundo

 

En los montes de mi cuba hacen juntas de vecinos

cuando van a preparar un campo para sembrar

también para cobijar el bohío de un montuno

matan machos y guanano y se dan su trago de Ron

Así trabajan contentos sin mucha sofocación

 

Una vez en la cobija del bohío de mi tío

mataron varios jutios y empezaron a cantar

 

Venga guano Caballero, venga guano

que estamos en el caballete y hay que acabar temprano

 

Allí se encontraba Dide, Yule, Nanito y Ramón

y otros vecinos que eran muy buenos cobijadores

 

Venga guano Caballero, venga guano

que estamos en el caballete y hay que acabar temprano

 

Cocinando estaba Julia con su criollo sazón

y Nicolás dirigiendo y repartiendo el buen ron

 

venga guano Caballero, venga guano

que estamos en el caballete y hay que acabar temprano

 

 

8. La identidad guajira

La identidad guajira también tuvo en la música otro de los pilares de su sustento. La octava canción es interpretada por la voz de uno de los más grandes músicos cubanos de todos los tiempos, Benny Moré [15]. “Guajiro de verdad” es una composición grabada entre los años 1953-1959, años pre revolucionarios en los que empieza un verdadero éxodo de los campesinos desde los campos hacía los cascos urbanos en Cuba, principalmente hacía La Habana [16]. El canto de Moré en esta pieza evidencia la contribución de la música a fortalecer la identidad campesina, quizás como respuesta al fenómeno que estaba empezando a presentarse con fuerza a mediados del siglo XX en la Isla. No hay suficientes datos para argumentar que esta haya sido la intención explícita quien compuso la canción en cuestión, pero es indudable que en la letra hay claras referencias a la identidad, al orgullo de ser campesino y a la posibilidad de permanecer en el campo, la vocación por trabajar la tierra y defenderla ante cualquier amenaza se presente.

Benny Moré – Guajiro de Verdad

 

 

Me levanto antes que salga el sol

cuando mi gallo empieza a cantar

y mis bueyes voy a preparar

para empezar mi labor

 

Yo si soy guajiro de verdad (coro)

 

Soy guajiro, moriré en mi ley

y no habrá quien me saque de aquí

no quiero que me digan ok

dejenme donde nací

 

Yo si guajiro de verdad, (coro)

 

Esta tierra la defiendo yo

contra todo el que la ofenda aquí

porque así me lo enseñaron a mi

como se defiende a Dios

 

 

9. La Revolución

No puede hablarse de Cuba sin aludir a su Revolución. Y para así proceder, en la novena canción, la voz de Carlos Puebla [17], uno de sus embajadores musicales, quien desarrolla exaltaciones musicales a la Revolución cubana y a sus líderes. “Y en eso llegó Fidel” es un canto a la figura de Fidel Castro quien narra la canción llegó a imponer un nuevo ordenamiento en Cuba donde quedan atrás la explotación, la concentración de tierra y la renta, la difusión de las apuestas, la democracia fingida y la corrupción. Una bella canción que, independiente de su intencionalidad política, es una muestra de la cadencia y armonía del Son cubano decimonono, hoy transformado en música tradicional.

Carlos Puebla – Y en eso llegó Fidel

 

Aquí pensaban seguir

ganando el ciento por ciento

con casas de apartamentos

y echar al pueblo a sufrir

Y seguir de modo cruel

contra el pueblo conspirando

para seguirlo explotando

y en eso llegó Fidel

 

Se acabó la diversión,

llegó el Comandante

y mandó a parar (Bis)

 

Aquí pensaban seguir

tragando y tragando tierra

sin sospechar que en la Sierra

se alumbraba el porvenir

 

Y seguir de modo cruel

la costumbre del delito

hacer de Cuba un garito

y en eso llegó Fidel

 

Se acabó la diversión,

llegó el Comandante

y mandó a parar (Bis)

 

Aquí pensaban seguir

diciendo que los cuatreros,

forajidos bandoleros

asolaban al país

 

Y seguir de modo cruel

con la infamia por escudo

difamando a los barbudos

y en eso llegó Fidel

 

Se acabó la diversión,

llegó el Comandante

y mandó a parar (Bis)

 

Aquí pensaban seguir

jugando a la democracia

y el pueblo que en su desgracia

se acabara de morir

 

Y seguir de modo cruel

sin cuidarse ni la forma

con el robo como norma

y en eso llegó Fidel

 

Se acabó la diversión,

llegó el Comandante

y mandó a parar (Bis)

 

 

10. El exilio

Aquel entrañable terruño del Caribe no solo pertenece a quienes lo habitan, aquellos que aún conservan su nacionalidad. Injusto sería olvidar los millones de cubanos que, desperdigados por el mundo, han dejado sus familias, sus amigos, parte de su corazón en la isla. Para que no se olvide que también son hijos de Cuba, para mostrar que la música siguió componiéndose magistralmente por fuera del territorio –porque fueron muchos los creadores que tuvieron que partir–, en la décima canción, una obra del gran maestro Israel Cachao López [18], con la participación del actor Andy García –a quien en las primeras estrofas la tristeza le quiebra la voz, mientras entona fragmentos del poema “Versos sencillos” de José Martí. “Cuba Linda” hace parte del álbum de Cachao grabado en 1999, que lleva el mismo nombre. Una canción cargada de melancolía, y de anhelos de muchos que desean entrañablemente caminar por el malecón habanero, pero han sido condenados a tener a su patria exclusivamente en los recuerdos.

Israel “cachao” López – Cuba Linda

 

Yo soy un hombre sincero

De donde crece la palma.

Y antes de morirme quiero

Echar mis versos del alma.

 

Yo vengo de todas partes,

Y hacia todas partes voy:

Arte soy entre las artes,

En los montes, monte soy

 

Todo es hermoso y constante,

Todo es música y razón,

Y todo, como el diamante,

Antes que luz es carbón.

 

Con los pobres de la tierra

Quiero yo mi suerte echar:

El arroyo de la sierra

Me complace más que el mar.

 

¡Yo quiero, cuando me muera

Sin patria, pero sin amo,

Tener en mi losa un ramo

De flores, y una bandera!

 

Cuba linda de mi vida

Cuba linda siempre te recordare

Cuba linda de mi vida

Cuba linda siempre te recordare

 

Yo quisiera verte ahora

como la primera vez

 

Cuba linda de mi vida

Cuba linda siempre te recordare

Cuba linda de mi vida

Cuba linda siempre te recordare

 

Oye cuando escucho un Son cubano

de los tiempos ya pasados

mi corazón se entristece

y mi juventud revive

ese tesoro cubano

tierra de ensueño y encanto

con su son tan habanero

tierra que yo tanto quiero

tierra que yo tanto quiero

y por ella yo me muero

 

Te recordaremos, te recordaremos

mi Cuba linda linda querida

por eso tanto te quiero

Te recordaremos, te recordaremos

Cubita linda que bella te recordaremos

Te recordaremos, te recordaremos

 

[…]

 

 


 

 

[1] https://www.ecured.cu/Sexteto_Habanero

 

[2] https://www.ecured.cu/Arsenio_Rodr%C3%ADguez

[3] ALBA M. María del Carmen. “La estructura social del campo en la década del 50 del siglo pasado y su relación con los ajustes del modelo económico”. Departamento de Historia. Universidad de la Habana. http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/alba_moreno_maria_del_carmen/la_estructura_social_en_el_campo.htm

[4] https://www.ecured.cu/Septeto_Nacional

[5] https://www.ecured.cu/Guillermo_Portabales

[6] https://www.ecured.cu/Ignacio_Pi%C3%B1eiro

[7] https://www.ecured.cu/Mar%C3%ADa_Teresa_Vera

[8] “La Sociedad secréta Abakuá tuvo su origen en los antiguos cabildos de esclavos carabalí, precursoras en Cuba, con los de otras tribus o naciones africanas, de las sociedades de Recreo y de las de Socorros Mutuos que se multiplicarían más tarde en aquella Isla. Estas agrupaciones de ñáñigos, como se les llama corrientemente con secular desprecio, se denominan Potencias о « tierras, Juegos o Partidos ». De todos estos términos nos serviremos aquí. La confraternidad tuvo siempre рог objeto, en lo social, prestar ayuda económica a sus individuos en momentos de necesidad, con el producto de cuotas mensuales que aseguraba un fondo común ; y en lo secreto, protegerlos рог medio de una alianza con poderes espirituales, contra lo que llamaremos los peligros imponderables, tales como maleficios о «daños», ataques de brujos que se valen de fuerzas maléficas para obstruccionar la suerte, arruinar la salud y el alma, provocar la enfermedad y la muerte y causar todo género de quebrantos”. Tomado de: CABRERA, Lydia. “Ritual y símbolos de la iniciación en la sociedad secreta Abakua”. In: Journal de la Société des Américanistes. Tomo 58, 1969. pp. 139-171.

[9] Ayudante de los sacerdotes afro – cubanos de más alto Rango.

[10] El personaje fue llevado al cine por Octavio Cortazar en “La última rumba de Papá Montero” de 1992, al teatro por Arquímides Pous en su teatrología entre 1923–1934, a los lienzos por Mario Carreño en “Los funerales de Papá Montero”. http://oncubamagazine.com/cultura/papa-montero-zumba-canalla-rumbero/

[11] https://tocororotravel.com/blogs/113530/personajes-del-imaginario-cubano-papa-montero-canalla-rumbero

[12] https://www.ecured.cu/Cheo_Bel%C3%A9n_Puig

[13] https://www.ecured.cu/Lorenzo_Hierrezuelo

[14] https://www.ecured.cu/Compay_Segundo

[15] https://www.ecured.cu/Benny_Mor%C3%A9

[16] Urbanización en Cuba. Momentos significativos. http://www.one.cu/publicaciones/coleccionestadisticas/urbanizacion.pdf

[17] https://www.ecured.cu/Carlos_Puebla

[18] https://www.ecured.cu/Cachao

 


 

 

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