Lectura de la poeta Annabell Manjarrés Freyle en el cierre del 26º Festival Internacional de Poesía de Medellín.

Video por Desorbita

Annabell Manjarrés nació en Santa Marta, Colombia, en 1985. Escribe desde los trece años de edad. Es poeta, narradora, comunicadora social, periodista, bloguera y jefe de comunicaciones de la Fundación Afecto. Sus textos han sido incluidos en Labra Palabra y Poema al Viento.  Autora de los poemarios El espejo lunar blanco y Óleo de una mujer acosada por el tiempo. Este último obtuvo el primer lugar en el Concurso de Poesía y Cuento Joven 2013 de la Gobernación del Magdalena. (http://www.festivaldepoesiademedellin.org)

 

 


 

Tres poemas de Annabell Manjarrés Freyle

 

     Autorretrato

 

Soy el dedo que me señala,

la que de las sombras

iluminada brota.

 

Todo me atraviesa

el agua, la luz, el viento,

la esperanza,

mi hombre,

los sentimientos más oscuros

y los más clementes.

 

Me voy con los días de silencio

y me quedo en ellos,

abrazo las espaldas de quienes

me las dan;

obligo a los parques

a sacarme de la rutina

y es mi pelo la hierba herida

que pronuncia mi nombre.

 

Voy a tientas tocando cuerpos

de hombres y mujeres,

voy abanicándome

con mis soberanos matices.

 

Y me lanzo.

Óyeme como caigo

de mis falsas ilusiones

junto a ese otro que

me enseñó a volar.

 

(El Espejo Lunar Blanco)

 

***

 

     Selva y origen

 

Estoy sola en mi selva de mujer

tratando de ahogar

el símbolo

en mi selva inconquistable.

 

Poblada de bestias vírgenes

y espíritus indomables,

poblada de olores a lluvia

(barro en el aire)

y olores a tigres acechando

a mis hembras celosas

 

Dejo crecer mi pelo en silencio

para encontrar quietud, perdón, y brisa

sobre el follaje muerto

de las palabras.

 

Desde esta jungla de deseos

desemboco mis ríos

de sangre

y grito

para ahogar todos los símbolos,

para volver a mí

siempre volver.

 

(El Espejo Lunar Blanco)

 

***

 

     Mi voz en un laberinto

 

Mi voz se deshizo de la lengua.

Fue herramienta de malas palabras en mi contra.

Me condenó en una constelación

de actos predecibles.

Me mantuvo supeditada

a otros cantos,

pero yo no sé de cantos

o de palomas silenciosas.

 

No sé de quienes me sobrevolaron

en tardes de playa acompasada

por arpegios,

donde me importó un bledo

separarme del alma y arrojarla a la vida.

 

Gesticulé en un papel

un grito poderoso,

para matar a aquellos…

los ilustres de la voz,

y compadecerme:

 

Pobre de mi voz, pobre.

La que se separó del habla

y habló por hablar.

 

La que aparentó ser una

guardadora de silencios

mientras llevaba la casa

sucia de ruidos interiores.

 

Pobre de ella, pobre.

La que visitó soles

y atardeció

en las

esquinas.

 

(Óleo de mujer acosada por el tiempo)


 

Blog de Annabell Manjarrés

*Poemas tomados de Festival Internacional de Poesía de Medellín

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