Lectura del poeta Albeiro Montoya Guiral en el cierre del 26º Festival Internacional de Poesía de Medellín.

Video por Desorbita

Albeiro Montoya Guiral nació en Santa Rosa de Cabal, Colombia, en 1986. Licenciado en Español y Literatura por la Universidad Tecnológica de Pereira con la investigación titulada «Poesía de la muerte y muerte de la poesía» sobre la vida y obra de los poetas Carlos Héctor Trejos Reyes y Orlando Sierra Hernández. Actualmente es profesor universitario, y Magíster en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia en la profundización de Poesía. Es autor del libro de poemas Una vida en una noche, Monterrey, El Canto del Libro Ediciones (2015). Sus versos aparecen en la muestra de poesía colombo-peruana En tierras del cóndor, Bogotá, Taller de Edición Rocca (2014), y otros textos suyos en revistas electrónicas de Chile y Argentina. Es fundador y director del portal Revista Literariedad

 


 

Tres poemas de Albeiro Montoya Guiral

 

Toda una vida en una noche

 

A lifetime in a night. Joyce

 

I

La noche me azuza los perros.

Huelo sus ladridos desde este rincón

en que el miedo me empuja en un columpio.

 

II

 

Toda mi vida ha sucedido en esta noche.

Aquí me escondo niño, todavía.

Ya no temo las brujas que torturan en la noche

a los caballos con caricias en sus belfos.

 

III

 

Toda mi vida ha sucedido en esta noche.

Temo a los pájaros,

temo a los pájaros que me hicieron llorar

en una madrugada de febrero,

andando solitario los caminos.

 

IV

 

Toda mi vida ha sucedido en esta noche.

Una ciudad espera que se haga añicos mi cuerpo

sobre sus lenguas intermitentes,

sobre una jauría de perros ciegos que ladran

dentro de mí.

Soy el poeta mudo que no ha nacido:

el sepulcro encantado en el monte.

Cruzo un camino que lleva a una casa que ya no existe.

 

***

 

Herida Oscura

 

Voy a dormir mientras regresas de la infancia,

abuelo, piedra inmemorial, jinete nocturno.

Escucharé tu pulso en mi sangre,

los perros vendrán a lamer mi sueño, herida osciura,

confundiéndome contigo.

¿Olvidé el camino a casa

o era sólo una invención de la memoria?

Quise regresar pero preferí el olvido,

mas no el de tu nombre.

Pero no el de tus manos en mis sienes

como en las de un animal de monte.

Voy a esperar la muerte tendido a la sombra de un árbol

tan viejo como tu palabra.

Recuerda: nada cantará.

Expulsé de mis versos todo cuanto vuele.

Solo acepto las raíces, las manos largas de mi tierra,

sus caricias enredadas en mi cuerpo.

 

Voy a dormir mientras regresas de la infancia.

No importa quienes mueran etretanto.

Estoy más muerto que los muertos.

 

***

 

Piromanía

 

Quiero jugar el fuego

incendiarme en tus ojos

donde todo existe

porque nada existe fuera de la noche

 

Quiero jugar el fuego

esta sospecha de que no existo

y apenas soy un traficante de silencios

un vendedor ambulante de la memoria

 

Quiero jugar el fuego

incendiarme en tu boca

donde se accidentó el deseo

por pasar en rojo las palabras prohibidas

 

Quiero jugar el fuego

Besarte

robar las llamas

y ganar la muerte.

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