Cuento chino anónimo*

 

Existe el relato del rey que hizo llamar al pintor para pedirle unos caballos dibujados en tinta. El pintor dijo que tardaría catorce años en hacerlos, y el rey le concedió el plazo. Transcurridos los catorce años el rey, en el día indicado, llegó a la casa del pintor. Este lo hizo pasar a un salón donde estaba en la pared el inmenso papel en blanco: tomó el pincel, y ante los ojos del rey trazó en minutos los caballos espléndidos. “Pero si podías hacerlos en minutos, -le dijo el rey furioso- ¿por qué me has hecho esperar catorce años?”. “Me hacían falta catorce años”, le respondió el pintor, “para poder pintarnos en minutos”.

 

 


 

*(Compilación de cuentos de Luis Fernando Macías, Palabras Rodantes)

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