Obra a propósito de la problemática del despojo de las tierras en Colombia. Comentario y fotografías.

“[…]Luego nos involucraran en el simulacro del perdón,

somos los extras de una reconciliación televisada

Vamos en estampida hacia el Edén” Fragmentos de la obra.

 

Por Desorbita

Nadie, excepto las víctimas del conflicto, sabe lo que es ser despojado de su tierra, de sus raíces, nadie, nada más que ellos, sabe el dolor y sufrimiento que esto provoca en lo más profundo de su ser. La tristeza y desolación, la desesperanza y la impotencia son algunos de los lastres que deja este sucio y perverso ejercicio de la guerra.

La Memoria de las ollas o caligrafías de la orfandad es una reflexión acerca del “problema de la tierra en Colombia y las dimensiones del despojo”. Según Victoria Valencia, directora de la obra, es “una especie de instalación, donde se da una relevancia a la cocina y a las ollas, y a todo lo que queda en un rancho o en una casa cuando la familia se va, como esos objetos que quedan en el lugar del abandono, del despojo, que quedan sueltos, tirados, junto con los animales, junto con toda la siembra, junto con la tierra, la casa, los cuadros, con todo lo que queda”

La obra es una aproximación a las heridas y ausencias que quedan en la memoria de las víctimas, de “la orfandad que queda con el despojo”. Es a partir de una confluencia de lenguajes, la música, el teatro, la plástica, la poesía, que ésta puesta en escena logra socavar en aquellos recónditos y sensitivos confines, evocando en el público retazos de aquel “dolor ajeno”, tan distante para muchos, pero tan humano, que termina por ser apropiado, de alguna manera el espectador se convierte en testigo vivencial del sufrimiento de estas personas.

No se trata simplemente de atestiguar y vivir de cerca la miseria del despojo, se trata de ver lo que hay tras esto, ver más allá del sufrimiento, de reconocer el valor de los despojados, el sinsentido de la guerra, acercarse al dolor que no queremos que vuelva a vivir, así sea “ajeno”, así no lo vivamos a profundidad, por que nadie, excepto las víctimas del conflicto, sabe realmente lo que es ser despojado de su tierra, de sus raíces.

Fotos por Desorbita

 

La Memoria de las ollas o caligrafías de la orfandad fue ganadora de la convocatoria Lenguajes Cruzados del Museo Casa de la Memoria de Medellín. Se presento en el marco del Encuentro Internacional de Arte de Medellín (MDE15), en la Casa Teatro El Poblado y se presentará en el Festival de Teatro Alternativo de Bogotá (FESTA), el 19 de marzo en el Teatro La Candelaria.


Título de la obra: La memoria de las ollas o Caligrafías de la orfandad.

Nombre del grupo: La Mosca Negra y asociados

Dramaturgia y dirección general: Victoria Valencia

Intérprete: Zulima Ochoa

Compositor: David Machado

Experimentador sonoro: Pedro Rincón

Producción general: Claudia Tobón

Diseño de vestuario: Mauricio Celis

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