Comentario y fotografías de la obra

Por Desorbita

El avaro de Molière es la propuesta teatral que el Pequeño Teatro ha llevado a escena por éstos días en la ciudad de Medellín. La obra, además de ser una muy divertida comedia, es sobre todo una crítica a uno de los mayores defectos del ser humano: la avaricia.

“Es la historia de un personaje que muestra el lado más mezquino y egoísta de las personas, donde lo material supera a todo el resto de sus sentimientos”[1]. La obra, dirigida por Ruderico Salazar, es una adaptación de la comedia en prosa homónima de Molière, y una de las más grandes obras del teatro francés, inscritas en el periodo barroco.

El formato de El avaro, lejos del formalismo y recargamiento característico del periodo artístico en que fue concebida, es hábilmente adaptada a nuestra contemporaneidad de manera ágil e informal, donde el error y la improvisación (que no se sabe a ciencia cierta si es premeditado o no) hacen parte de la misma trama. Hay un limite difuso entre una función teatral y un ensayo, lo que le da, para éste caso, un valor de más a la obra, en cuanto a que genera en el espectador un mayor acercamiento a ésta. De alguna manera el público se convierte en cómplice, es introducido en la atmosfera informal y desprevenida de un ensayo, que a su vez es la misma presentación teatral.

La función, a pesar de tener una duración de dos horas, es muy dinámica y entretenida, con alta dosis de humor, de principio a fin. La actuación es ejemplar, muy bien lograda, cada personaje aporta su cuota generosa, incluso el mismo avaro, al conjunto de la obra.

El avaro es la tercera adaptación que realiza el Pequeño Teatro de las obras de Molière, (la primera fue La escuela de las mujeres, seguida de Tartufo). Por su parte, El avaro, como se mencionó anteriormente, representa el lado mezquino del ser humano, su despreciable filiación a la tacañería y la codicia por lo material, llegando al extremo incluso de sobrepasar por encima de su propio bienestar.

En mayor o menor nivel, el avaro es un personaje que se encuentra en nuestras sociedades, todos y todas tenemos un amigo o conocido tacaño, y quizá esta sea la oportunidad de llevarlo a teatro a que se vea reflejado, de manera muy amena y entretenida, en el espejo de su realidad. ¿y porque no? A lo mejor después de esa experiencia recapacite y le gaste a usted hasta la entrada a teatro!

Fotos de la obra tomadas por Desorbita.

 

El Avaro (2014) de Molière

Dirección: Ruderico Salazar

Elenco: Harpagón: Ramiro Rojo · Cleanto: Camilo Saldarriaga · Elisa: Merly López · Valerio: Sergio Rojas · Mariana: Diana Montaño · La flecha y Ancelmo: Alberio Pérez · Frosina: Ctalina Murillo · Maestros Simon y Jacobo: Jonothan Villa · Merluza: Tatiana Arango · Consueta y Comisario: Andres Moure

Más información sobre ésta obra y el Pequeño Teatro: http://www.pequenoteatro.com

 

[1] Fragmento de la sinopsis de la obra escrita por el Pequeño Teatro.


*Molière (París 1622 – 1673)

Fue un dramaturgo, humorista y comediógrafo francés. Considerado el padre de la Comédie Française, sigue siendo el autor más interpretado. Despiadado con la pedantería de los falsos sabios, la mentira de los médicos ignorantes, la pretenciosidad de los burgueses enriquecidos, Molière exalta la juventud, a la que quiere liberar de restricciones absurdas. Muy alejado de la devoción o del ascetismo, su papel de moralista termina en el mismo lugar en el que él lo definió: «No sé si no es mejor trabajar en rectificar y suavizar las pasiones humanas que pretender eliminarlas por completo», y su principal objetivo fue el de «hacer reír a la gente honrada». Puede decirse, por tanto, que hizo suya la divisa que aparecía sobre los teatritos ambulantes italianos a partir de los años 1620 en Francia, con respecto a la comedia: Castigat ridendo mores, «Corrige las costumbres riendo». (Wikipedia)


 

 

 

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